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Embarazo y Navidades

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El embarazo es una época tan bonita y taaan llena de dudas, que inevitablemente cuando llega épocas como las navidades nos surgen preguntas… ¿Podré comer jamón? ¿y si lo congelo? y luego, llega además el cuñadismo: «Eso en mis tiempos no pasaba!!», «Anda por un poquito hija, no va a pasar nada». A mi, en los dos embarazos esas frases se repetían… Imagináos que del primero… me enteré el día de la Loteria de Navidad (21 de Diciembre)…

Por eso creo que en este post encontrarás información súper útil! Sobre la alimentación en este periodo y sobre cómo enfocar la nutrición durante el resto del embarazo (¡y lactancia!)

El deseado marisco, y es que no hay casa de abuela sin plato de gambas! ¿Podrás comerlas?

Por supuesto que si. En el embarazo el marisco y crustáceos COCINADOS son una buena fuente de proteína y micronutrientes, eso si, debes asegurarte que están bien cocinados, nada de marisco crudo. 

En el caso de las cabezas, otro ingrediente muy típico en preparaciones como salsas o Fumet, debemos tener precaución, por su alto contenido en metales pesados. Yo como nutricioniosta, os desaconsejo su consumo en la medida de lo posible.

Como fan incondicional de los quesos, a mi particularmente era una de las cosas que más me costaba trabajo, porque en restauración muchas veces no están preparados para ofrecer información sobre si el queso está o no pasteurizado 

El queso es un claro SI a excepción de:

  • Quesos frescos al corte
  • Quesos azules o no pasteurizados.

La pasteurización elimina cualquier patógeno que nos encontremos ahí, por lo que resultan seguros. A veces! ojo, porque el etiquetado no especifica pasteurización o no, a veces habla de «Leche cruda de X» 

Otros quesos no pasteurizados, por tanto, no aptos para el consumo en embarazo, son los llamados queso azules (Azul, roquefort, Gorgonzola), el simple hecho de tener un moho creciendo en ellos impide que se pasteuricen. 

Eso si, estos quesos aunque no estén pasteurizados podemos consumirlos si se cocinan a alta temperatura, por ejemplo: Si los añadimos a alguna salsa y esta salsa se va a cocinar.

Otro ingrediente que pasa desapercibido es el huevo: en salsas o en postres – el huevo crudo es un NO. 

Ejemplos de preparaciones con huevo crudo: 

  • Helados artesanales: si no saben especificarte si se añade huevo crudo  o si te dicen «si, pero la congelación mata» es un No, os explico: La Salmonella, ese bichillo que adora el huevo… se inactiva con el frio, pero luego vuelve a la vida como si nada. Por lo que no resulta seguro, ¡Sobre todo en embarazadas!
  • Salsa Benedict, se suele hacer con yema de huevo crudo o Carbonara … 
  • En el caso de los postres, algunos postres como el Tiramisú (que además de huevo crudo, lleva alcohol…!) o el caso por ejemplo de las Mousse o merengues. A menos que se especifique el uso de claras (o huevos) pasteurizados, no se deben consumir. 

Embutidos en general – NO Según organismos oficiales, Pero… y si lo congelo? – No… A menos que la serología lo permita, pero yo sigo recomendando que no.

Cuando hablamos de carnes crudas (embutidos, carne cruda en general), hablamos de riesgo de Listeria y Toxoplasma y el problema aquí son ambos, al congelar eliminamos el primero pero no se asegura la eliminación del segundo. 

Otros embutidos:

  • Salchichón
  • Caña de lomo
  • Patés sin pasteurizar

Las salsas, aunque nadie se acuerda de ellas, la gran mayoría lleva alcohol en su composición y bien sabemos que el alcohol no se evapora del todo al cocinarse y que ninguna dosis es segura (Ni en el embarazo, ni en la lactancia ni en la niñez en general). Por lo que se recomienda evitar el uso de alcohol en general tanto en la preparación de salsas, como en otros preparados que también pueden pasar desapercibidos, como:

  • Elaboración de postres, las famosas peras al vino. 
  • Elaboración de sorbetes, casi todos por no decir todos llevan Cava.

Y por último y no menos importante Carnes y pescados crudos: No. Sobre todo pescados en esta época son bastante habituales: 

  • Tartar y similares
  • Salmón ahumado
  • Boquerones en vinagre

El caso es que aunque el proceso parece que cocina al alimento, este sigue crudo (por ejemplo, en ahumados). Lo que si podemos hacer es consumirlos cocinados, como ocurre con el jamón, si hacemos croquetas de jamón y se cocina si! pero si es crudo no. El salmón ahumado, que es muy típico de estas fechas, si se cocina, por ejemplo en una quiche o miniquiches! si se puede.

La alimentación en el embarazo es compleja, porque parece que no pero hay muchos factores que pueden intervenir en la seguridad alimentaria de esta etapa particular, aún así! No te agobies, siempre puedes preguntar y ante la más mínima duda acogerte al principio de precaución y no consumirlo. Son sólo 9 meses y prometo (por experiencia doble) que luego se te olvida que esas navidades no pudiste comer jamón 😀 

Si necesitas ayuda u orientación en la alimentación durante el embarazo, puedes reservar tu cita conmigo y empezar a nutrit cada etapa y cada proceso! 

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